Educación no formal, Educación no reglada, Uncategorized

Cursos de Operaciones y Observadores de Paz

La Escuela de Guerra del Ejército de Tierra organiza nuevamente para el 2013 los cursos de Observadores de Paz y  los de Operaciones de Paz dos por semestre, respectivamente. Ambos están abiertos a la participación de personal no militar y no suponen ningún gasto de matrícula, aunque cada alumno deberá hacerse cargo de los gastos de manutención y alojamiento si fuera necesario su desplazamiento, siempre teniendo en cuenta que la mayor parte del desarrollo de las materias se impartirán en la mencionada Escuela, en la calle Santa Cruz de Marcenado, número 25, de Madrid.

Los  cursos de Operaciones de Paz, tendrán  lugar en su primera edición entre el 19 de febrero y el 8 de marzo y en su segunda edición entre el 12 y el 29 de noviembre, abarcando materias muy diversas, por ejemplo, sobre la política exterior española en este tipo de operaciones, el apoyo del psicólogo a las mismas, el Ejército de Aire y la Armada en ellas, su aspecto financiero, la aproximación al Islam o la gestión de equipos en situaciones de crisis, todo ello apoyado por prácticas.

Los cursos de Observadores para Misiones de Paz tendrán lugar del 21 de mayo al 13 de junio el correspondiente al primer semestre y del 8 al 31 de octubre para el segundo semestre, y en él se impartirán materias como el Derecho Internacional Humanitario, conducción todoterreno, seguridad y autoprotección, la protección de la población civil en conflictos armados, las ONGs en misiones de paz o la actuación policial del observador de paz, además de varias clases y ejercicios prácticos que tendrán lugar fuera de la Escuela.

Para optar a los cursos no es necesario rellenar ningún formulario de inscripción, aunque sí efectuar un contacto previo un mes antes del inicio del curso con el organismo seleccionador del alumnado, la Dirección General  de Política de Defensa, a través de la Subdirección General de Cooperación y Defensa Civil (Área de crisis), en el Ministerio de Defensa, avenida de la Castellana 109 de Madrid, o en el teléfono: 913 955 000. Si necesita una mayor información sobre los cursos contacte con el Departamento de Operaciones de Paz de la Escuela de Guerra del Ejército de Tierra, teléfono 915242000 (centralita).

Nota: este texto me ha llegado a través del Centro de Empresa de Guadalajara. No me gusta plagiar tan descaradamente pero me parecía interesante compartirlo.

Orientación, Universidad

Lista de estudios universitarios a distancia en España en centros educativos públicos

La oferta de estudios a distancia en España no se reduce a la UNED, aunque únicamente hable de ella. Y como me sobra el tiempo y la alternativa a escribir esto es ponerme a limpiar…

Esta lista de refiere solo a estudios oficiales de grado.

UNIVERSIDAD DE LAS PALMAS DE GRAN CANARIA.
Grado en Turismo
Grado en Educación Primaria
Grado en Relaciones Laborales y Recursos Humanos
Grado en Trabajo Social
Grado en Psicopedagogía
Grado en Seguridad y Control de Riesgos

UNIVERSIDAD POLITÉCNICA DE CATALUÑA
Óptica y Optometría
Ingeniería de Organización Industrial orientada a la Edificación y Graduado Superior en Gestión de la Edificación
Ingeniería Electrónica

UNIVERSIDAD DE ALCALÁ DE HENARES
Grado en Magisterio de Educación Primaria
Grado en Magisterio de Educación Infantil

UNIVERSIDAD CARLOS III
Grado en Información y Documentación
Grado en Humanidades

UNIVERSIDAD DEL REY JUAN CARLOS
Grado en Turismo
Grado en Periodismo
Grado en Publicidad y Relaciones Públicas
Grado en Ingeniería Informática
Grado en Administración y Dirección de Empresas
Grado en Ciencias Políticas y Administración Pública
Grado en Derecho
Grado en Educación Primaria
Grado en Educación Infantil
Grado en Igualdad de Género
Doble grado en Ciencia Política y Administración Pública con Derecho.

UNIVERSIDAD NACIONAL ESPAÑOLA A DISTANCIA
Grado en Ciencias Ambientales
Grado en Matemáticas
Grado en Química
Grado en Física
Grado en Psicología
Grado en Educación Social
Grado en Pedagogía
Grado en Lengua y Literatura Españolas
Grado en Estudios Ingleses
Grado en Economía
Grado en ADE
Grado en Turismo
Grado en CC Jurídicas de la Administración Pública
Grado en Derecho
Grado en Trabajo Social
Grado en Geografía e Historia
Grado en Historia del Arte
Grado en Ingeniería Eléctrica
Grado en Ing. Electrónica Industrial y Automática
Grado en Ingeniería Mecánica
Grado en Ingeniería en Tecnologías Industriales
Grado en Ciencia Política y de la Administración
Grado en Sociología
Grado en Filosofía
Grado en Antropología Social y Cultural
Grado en Ingeniería en Tecnologías de la Información

NOTA IPORTANTE (19/01/2013). Me escribe Bea, una lectora del blog, el siguiente correo: pregunté en la UAH lo de grado a distancia y te lo digo por si te sirve de interés para tu blog. Según me han dicho ellos, no ofrecen ninguna carrera a distancia ni on-line, sino que tienen un centro privado asociado que puede que oferte alguna carrera en modalidad semi-presencial. Que los nuevos planes de estudios lo que fomenta es mayor participación del alumno, tanto en trabajo autonomo en casa como mayor participación en clase.
Muchas gracias a Beatriz por avisarme 🙂 Llamaré en otro momento (que no sea sábado por la mañana como ahora, por ejemplo) para informarme de por qué lo tienen entonces en su página web, pues no recuerdo que al lado indicasen nada de ser estudios pertenecientes a centros adscritos precsamente. Ya os comentaré 😉

Blog

Tabaquería

No soy nada.
Nunca seré nada.
No puedo querer ser nada.
Aparte de esto, tengo en mí todos los sueños del mundo.

Ventanas de mi cuarto,
de mi cuarto de uno de los millones de gente que nadie sabe quién es
(y si supiesen quién es, ¿qué sabrían?),
dais al misterio de una calle constantemente cruzada por la gente,
a una calle inaccesible a todos los pensamientos,
real, imposiblemente real, evidente, desconocidamente evidente,
con el misterio de las cosas por lo bajo de las piedras y los seres,
con la muerte poniendo humedad en las paredes y cabellos blancos en los hombres,
con el Destino conduciendo el carro de todo por la carretera de nada.

Hoy estoy vencido, como si supiera la verdad.
Hoy estoy lúcido, como si estuviese a punto de morirme
y no tuviese otra fraternidad con las cosas
que una despedida, volviéndose esta casa y este lado de la calle
la fila de vagones de un tren, y una partida pintada
desde dentro de mi cabeza,
y una sacudida de mis nervios y un crujir de huesos a la ida.

Hoy me siento perplejo, como quien ha pensado y opinado y olvidado.
Hoy estoy dividido entre la lealtad que le debo
a la tabaquería del otro lado de la calle, como cosa real por fuera,
y a la sensación de que todo es sueño, como cosa real por dentro.

He fracasado en todo.
Como no me hice ningún propósito, quizá todo no fuese nada.
El aprendizaje que me impartieron,
me apeé por la ventana de las traseras de la casa.
Me fui al campo con grandes proyectos.
Pero sólo encontré allí hierbas y árboles,
y cuando había gente era igual que la otra.
Me aparto de la ventana, me siento en una silla. ¿En qué voy a pensar?
¿Qué sé yo del que seré, yo que no sé lo que soy?
¿Ser lo que pienso? Pero ¡pienso ser tantas cosas!
¡Y hay tantos que piensan ser lo mismo que no puede haber tantos!
¿Un genio? En este momento
cien mil cerebros se juzgan en sueños genios como yo,
y la historia no distinguirá, ¿quién sabe?, ni a uno,
ni habrá sino estiércol de tantas conquistas futuras.
No, no creo en mí.
¡En todos los manicomios hay locos perdidos con tantas convicciones!
Yo, que no tengo ninguna convicción, ¿soy más convincente o menos convincente?

No, ni en mí…
¿En cuántas buhardillas y no buhardillas del mundo
no hay en estos momentos genios-para-sí-mismos soñando?
¿Cuántas aspiraciones altas y nobles y lúcidas
-sí, verdaderamente altas y nobles y lúcidas-,
y quién sabe si realizables, no verán nunca la luz del sol verdadero
ni encontrarán quien les preste oídos?
El mundo es para quien nace para conquistarlo
y no para quien sueña que puede conquistarlo, aunque tenga razón.
He soñado más que lo que hizo Napoleón.
He estrechado contra el pecho hipotético más humanidades que Cristo,
he pensado en secreto filosofías que ningún Kant ha escrito.
Pero soy, y quizá lo sea siempre, el de la buhardilla,
aunque no viva en ella;
seré siempre el que no ha nacido para eso;
seré siempre el que tenía condiciones;
seré siempre el que esperó que le abriesen la puerta al pie de una pared sin puerta
y cantó la canción del Infinito en un gallinero,
y oyó la voz de Dios en un pozo tapado.
¿Creer en mí? No, ni en nada.
Derrámame la naturaleza sobre mi cabeza ardiente
su sol, su lluvia, el viento que tropieza en mi cabello,
y lo demás que venga si viene, o tiene que venir, o que no venga.
Esclavos cardíacos de las estrellas,
conquistamos el mundo entero antes de levantarnos de la cama;
pero nos despertamos y es opaco,
nos levantamos y es ajeno,
salimos de casa y es la tierra entera,
y el sistema solar y la Vía Láctea y lo Indefinido.

(¡Come chocolatinas, pequeña,
come chocolatinas!
Mira que no hay más metafísica en el mundo que las chocolatinas,
mira que todas las religiones no enseñan más que la confitería.
¡Come, pequeña sucia, come!
¡Ojalá comiese yo chocolatinas con la misma verdad con que comes!
Pero yo pienso, y al quitarles la platilla, que es de papel de estaño,
lo tiro todo al suelo, lo mismo que he tirado la vida.)

Pero por lo menos queda de la amargura de lo que nunca seré
la caligrafía rápida de estos versos,
pórtico partido hacia lo Imposible.
Pero por lo menos me consagro a mí mismo un desprecio sin lágrimas,
noble, al menos, en el gesto amplio con que tiro
la ropa sucia que soy, sin un papel, para el transcurrir de las cosas,
y me quedo en casa sin camisa.

(Tú, que consuelas, que no existes y por eso consuelas,
o diosa griega, concebida como una estatua que estuviese viva,
o patricia romana, imposiblemente noble y nefasta,
o princesa de trovadores, gentilísima y disimulada,
o marquesa del siglo dieciocho, descotada y lejana,
o meretriz célebre de los tiempos de nuestros padres,
o no sé qué moderno -no me imagino bien qué-,
todo esto, sea lo que sea, lo que seas, ¡si puede inspirar, que inspire!
Mi corazón es un cubo vaciado.
Como invocan espíritus los que invocan espíritus, me invoco
a mí mismo y no encuentro nada.
Me acerco a la ventana y veo la calle con absoluta claridad,
veo las tiendas, veo las aceras, veo los coches que pasan,
veo a los entes vivos vestidos que se cruzan,
veo a los perros que también existen,
y todo esto me pesa como una condena al destierro,
y todo esto es extranjero, como todo.)

He vivido, estudiado, amado, y hasta creído,
y hoy no hay un mendigo al que no envidie sólo por no ser yo.
Miro los andrajos de cada uno y las llagas y la mentira,
y pienso: puede que nunca hayas vivido, ni estudiado, ni amado ni creído
(porque es posible crear la realidad de todo eso sin hacer nada de eso);
puede que hayas existido tan sólo, como un lagarto al que cortan el rabo
y que es un rabo, más acá del lagarto, removidamente.

He hecho de mí lo que no sabía,
y lo que podía hacer de mí no lo he hecho.
El disfraz que me puse estaba equivocado.
Me conocieron enseguida como quien no era y no lo desmentí, y me perdí.
Cuando quise quitarme el antifaz,
lo tenía pegado a la cara.
Cuando me lo quité y me miré en el espejo,
ya había envejecido.
Estaba borracho, no sabía llevar el dominó que no me había quitado.
Tiré el antifaz y me dormí en el vestuario
como un perro tolerado por la gerencia
por ser inofensivo
y voy a escribir esta historia para demostrar que soy sublime.

Esencia musical de mis versos inútiles,
ojalá pudiera encontrarme como algo que hubiese hecho,
y no me quedase siempre enfrente de la tabaquería de enfrente,
pisoteando la conciencia de estar existiendo
como una alfombra en la que tropieza un borracho
o una estera que robaron los gitanos y no valía nada.

Pero el propietario de la tabaquería ha asomado por la puerta y se ha quedado a la puerta.
Le miro con incomodidad en la cabeza apenas vuelta,
y con la incomodidad del alma que está comprendiendo mal.
Morirá él y moriré yo.
Él dejará la muestra y yo dejaré versos.
En determinado momento morirá también la muestra, y los versos también.
Después de ese momento, morirá la calle donde estuvo la muestra,
y la lengua en que fueron escritos los versos,
morirá después el planeta girador en que sucedió todo esto.
En otros satélites de otros sistemas cualesquiera algo así como gente
continuará haciendo cosas semejantes a versos y viviendo debajo de cosas semejantes a muestras,
siempre una cosa enfrente de la otra,
siempre una cosa tan inútil como la otra,
siempre lo imposible tan estúpido como lo real,
siempre el misterio del fondo tan verdadero como el sueño del misterio de la superficie,
siempre esto o siempre otra cosa o ni una cosa ni la otra.

Pero un hombre ha entrado en la tabaquería (¿a comprar tabaco?),
y la realidad plausible cae de repente encima de mí.
Me incorporo a medias con energía, convencido, humano,
y voy a tratar de escribir estos versos en los que digo lo contrario.
Enciendo un cigarrillo al pensar en escribirlos
y saboreo en el cigarrillo la liberación de todos los pensamientos.
Sigo al humo como a una ruta propia,
y disfruto, en un momento sensitivo y competente,
la liberación de todas las especulaciones
y la conciencia de que la metafísica es una consecuencia de encontrarse indispuesto.

Después me echo para atrás en la silla
y continúo fumando.
Mientras me lo conceda el destino seguiré fumando.
(Si me casase con la hija de mi lavandera
a lo mejor sería feliz.)
Visto lo cual, me levanto de la silla. Me voy a la ventana.

El hombre ha salido de la tabaquería (¿metiéndose el cambio en el bolsillo de los pantalones?).
Ah, le conozco: es el Esteves sin metafísica.
(El propietario de la tabaquería ha llegado a la puerta.)
Como por una inspiración divina, Esteves se ha vuelto y me ha visto.
Me ha dicho adiós con la mano, le he gritado ¡Adiós, Esteves! , y el Universo
se me reconstruye sin ideales ni esperanza, y el propietario de la tabaquería se ha sonreído.

Fernando Pessoa.

Uncategorized, Universidad

Aportación económica a los estudiantes Erasmus 2012-2013

Acabo de descubrir esta información. El primero punto no tiene ningún desperdicio. La ayuda económica para los Erasmus del próximo curso es de 100€ si no son becarios del Ministerio, 185 si sí lo son.

Esto, por supuesto, por un plazo máximo de 8 meses. Conozco a gente que tiene que estar 10 en su universidad de destino; dado que estos dos meses no se los cubre ninguna beca se quedan en (atención), CIENTO CUARENTA Y OCHO EURAZOS AL MES, eh. Dineral. Esto para los becarios, claro, para los demás ni eso.

Qué, futuros Erasmus, ¿en qué pensáis emplear tan generosa cifra? No os quejéis que os da para comprar el papel higiénico de marca, cuidado.
Noticia también para los estudiantes de Andalucía, que por todos son conocidos por tener las becas Erasmus más jugosas de todas: se os acaba el chollo. Compañeros andaluces me comentan que las becas han bajado de 900€ a 333€ por mes (becarios) y 600€ a 350€ en el caso de los no becarios. Sí, los no becarios reciben más dinero que quienes sí lo son. Esto para el destino de Portugal, pues para cada país tiene unas cifras distintas… pero vamos, que Portugal tiene de barato lo mismo que España (si tienes sueldo alemán es un chollo, si eres de Murcia no tanto) y estoy segura de que los estudiantes que deseen solicitar una Erasmus en Portugal no acogerán con alegría esta noticia… cuando tenga ganas de reírme un rato revisaré las ayudas económicas para otros países, que seguro que son de leer y no creer.

Educación no formal, Educación no reglada

Curso de Monitor de Ocio y Tiempo Libre

De vez en cuando me siguen preguntando por este curso. Aunque con los años cada vez lo conoce más gente siempre está el típico amigo más joven, o el que con veintitantos ha decidido abrirse nuevas puertas para entrar al mundo laboral. Para esa clase de gente escribo este artículo, que espero que sirva como una pequeña guía para contestar vuestras preguntas:

-> DÓNDE HACERLO
El curso lo imparten las Escuelas de Animación, normalmente a través de centros jóvenes (municipales o religiosos).

-> PRECIO
Depende, hasta un máximo de unos 400€. Los centros juveniles suelen subvencionar una parte del curso a la gente que cumpla ciertos requisitos (empadronados en la zona, menores de X edad, etc). En mi caso, por ejemplo, el curso costaba 300€ y no pagué más de 150€. Es un dinero bien invertido, ya que permite conseguir trabajo compatible con los estudios con facilidad.
Para los de la provincia de Madrid os dejo este enlace.

-> REQUISITOS
Dependen de cada Comunidad Autónoma. En algunas permiten realizar el curso con 16 años, en otras es necesario ser mayor de edad. Sin embargo, es difícil encontrar trabajo antes de cumplir 18, debido a que un menor no puede responsabilizarse legalmente de otras personas. Pero hacer el curso temprano tiene una ventaja: cuando cumplas 18 ya habrás hecho las prácticas y conocerás algunas empresas de la zona, teniendo mayor facilidad para encontrar empleo. Cuando tengas 20 o 22 verás gente de tu misma edad que recién está empezando, y tú les llevarás cuatro años de experiencia y de currículum.

-> TEMARIO
Se aprende un poco de todo; juegos, canciones, aspectos legales… Es un curso muy interesante, porque tan pronto aprendes cómo hacer letrinas como las implicaciones legales del trabajo con menores. Se insiste en cómo redactar una programación y en los juegos, muchos juegos. Te pasas el día jugando. Y te lo pasas como un enano, dicho sea de paso.

-> AMBIENTE DEL CURSO
Un tema frecuente de preocupación es cómo será la relación con los compañeros. Bueno, puedo decir que hay de todo. Cuando yo lo curse todos los participants teníamos alrededor de 16-17 años, pero más de un conocido se lo ha sacado en sitios donde la edad media era 20-35. De todos modos, con tanto juego y rompehielos es difícil que no se cree un ambiente agradable.

-> EVALUACIÓN
El curso de Monitor de Ocio y Tiempo Libre tiene una duración de 150 horas de clase teórica (un mes de vacaciones yendo a clases solo por la mañana o dos meses en invierno yendo solo en fines de semana). El único requisito para aprobar esta parte es ir a clase a diario, ya que pasan hojas de asistencia y no puedes faltar a más del 20%. Después viene la fase práctica, que consiste en hacer 120 horas de prácticas en cualquier clase de actividad de ocio y tiempo libre; por último tienes que redactar una memoria al respecto, según la cual evaluarán si apruebas el curso o no.

-> PRÁCTICAS
En las prácticas hay de todo. Conozco a gente que ha tenido que repetirlas y a otros a quienes les han ido estupendamente desde el primer momento. Puedo agradecer que mi caso ha sido el segundo. La Escuela de Animación no me facilitó las prácticas, tuve que buscarlas yo misma, pero encontré un lugar estupendo al lado de mi casa donde me admitieron como monitora todo el verano y en el que posteriormente me contrataron durante dos años. Me tocó estar con los renacuajos, cosa que en su momento detesté porque a mí los críos me gustan ya creciditos, pero en fin… es lo que tiene hacer prácticas con 17 años. En las prácticas, en teoría, nunca vas a estar sin la supervisión de un monitor cualificado y siempre vas a realizar funciones de apoyo. Esto es algo que no siempre cumplen; solo ocurre en los campamentos muy, muy bien organizados, que son la menor parte de ellos. Durante tus prácticas vas a trabajar como un monitor cualquiera y casi siempre tendrás un monitor cualificado a tu lado, pero si un monitor se pone enfermo olvídate, que tu compañero de grupo se va tendrá que sustituirle y te toca a ti comerte todo el marrón de tu grupo.
Y en el fondo tanto mejor. Así es como más se aprende.
Es necesario mirar con detenimiento el tema de las prácticas. Aunque la mayoría de nosotros las escogemos muy al azar es importante enfocarlas un poco al tema al que te quieras dedicar. Los monitores de ocio y tiempo libre somos expertos en el arte del instrusismo profesional, nuestro ámbito de actuación es muy grande, pero tienes que saber situarte bien desde el principio para poder trabajar en ello. Aparte de los típicos campamentos he visto a monitores trabajando en centros de la tercera edad, centros para mujeres maltratadas, casas de acogida… Son salidas más escasas, donde por lo general piden una mayor cualificación pero donde cualquier monitor puede meterse si sabe cómo. Ten en cuenta que compites con psicólogos, educadores y trabajadores sociales; tu única ventaja frente a ellos es la experiencia. Si quieres trabajar con mujeres enfócate a ese sector desde tus prácticas. Nunca es pronto para decidir a qué ámbito dedicarte.
En esta web puedes encontrar ofertas de prácticas en sitios muy especiales e interesantes.

-> LA MEMORIA.
Lo más horrible del mundo. La hice en una noche, pero, ¡qué noche! Normalmente ocupa entre 20 y 30 páginas, aunque hay quien se emociona y la hace de ochenta. No me voy a molestar en describirla, durante el curso te contarán en detalle como has de redactarla. Da igual, no servirá de nada. Por mucho que te cuenten, a la hora de ponerte a escribir no dejarás de pensar “¿pero cómo se hace esto?

-> SALIDAS LABORALES.
Lo dicho: los monitores somos especialistas del instrusismo profesional. Y por tanto nunca falta trabajo. A veces, incluso, hay trabajo decente y bien remunerado.
Es importante dar buena imagen en las prácticas. Y esto puede parecer obvio para cualquier persona de cierta edad, pero no para gente 16 años que acceden por primera vez al mundo laboral. He visto a más de uno -yo misma en ocasiones- con unas pintas…. Las prácticas no son una pasarela de moda urbana, no hace falta que muestres en ellas lo estupendamente que te queda tu atuendo gótico. Deja eso para la calle.
Si das buena imagen en las prácticas es fácil que te contraten. Por ello es importante que averigues si la empresa en la que las haces se dedica al ámbito que interesa. Yo quería dedicarme a campamentos urbanos y actividades extraescolares, pues es lo más compatible con mis horarios, y tengo que admitir que nunca me ha faltado trabajo. No es un trabajo que te de para vivir, pero mientras eres estudiante esos 400€ al mes son muy jugosos. Es un trabajo que tiene la ventaja de ser muy divertido y bastante flexible; si un día no puedes ir por tener examen al siguiente suelen hacerte el favor y poner a otro monitor a sustituirte. También hay que saber ceder a cambio, claro. Más de una vez me ha llamado mi jefe por necesitar alguien que cubra una sustitución inmediatamente y, teniendo planes hechos o no, no me ha quedado otra que aceptar. Si él me hace el favor… no voy a ser yo menos, ¿no?
Y así pasamos la vida los monitores de extraescolares.
A un monitor nunca le falta trabajo; y lo mejor es que puedes hacer de tu hobby tu profesión. ¿Te gusta el maquillaje? Apúntate como monitor para cursos de maquillaje en institutos y centros juveniles. ¿Te gusta el deporte? Monitor deportivo. ¿Te gusta el cine? Organiza cine fórums, talleres de grabación, edición… si otra cosa no, pero el mundo del ocio es amplio y variado. Además, con el tiempo aprenderás las posibilidades para crear tu propia asociación, que te permitirá ofrecer las actividades que tú quieras y trabajar en ellas recibiendo subvenciones estatales y sin las complicaciones legales y económicas de una empresa.
Con la edad tu currículum adquirirá un carácter más serio y podrás ampliar muchísimo tu campo de trabajo. Compañeros míos trabajan como monitores en casas de acogida, en centros de prevención de la drogadicción y el alcoholismo, en centros jóvenes, de formadores, como coordinadores de algún área concreta de diversas ONG… un ámbito laboral más o menos variado al que normalmente se llega con una carrera de cuatro años, pero que el que se lo curra accede a ello con un cursillo de un mes… y muchas horas de trabajo a sus espaldas, eso sí.

-> COMPETENCIA.
Solían decirme que no me molestase en hacer este cursillo, que hay mucha gente que lo tiene y que no merece la pena por eso. Bueno, no sé en otras zonas de España, pero en mi ciudad hacen este curso dos veces al año (25 personas por cada curso) y os aseguro que la competencia es mínima. De las 25 personas de mi curso hemos acabado trabajando en ello tres; los otros pasaron de las prácticas o no han querido continuar en este mundo. Además, ten en cuenta que la mayoría de estas personas estudian a la vez otras cosas, y en cuanto les sale trabajo de ello abandonan el mundillo del ocio y el tiempo libre. Aunque mucha gente tiene el curso, no son tantos los que se dedican a ello.

-> ¿MERECE LA PENA?
Sí. Sin ninguna duda. Total y absolutamente, sí.
Cuando comencé en el mundo de la animación era una cría. Como cualquiera a los dieciséis años, vaya. Mis primeras prácticas me enseñaron la responsabilidad de tener un grupo a tu cargo y tener que ir a trabajar todos los días. Parece una chorrada, pero me parece muy importante habituarse al mundo laboral desde una edad temprana, y no desde los 25 como hace más de uno.
Con esa edad odiaba a los niños, y ya ves. Bueno, me sigue costando horrores interactuar con niños menores de ocho años, pero ahora los mayores me hacen gracia y todo, me lo paso estupendamente con ellos. Cada persona reacciona de forma distinta ante el mismo estímulo, por eso no sé como va a afectarte a ti lo de ser monitor. Te puedo contar que cuando yo comencé en esto era una cría, sí, pero además una cría con pocas habilidades sociales, nula para dirigir grupos, para hablar en público o para interactuar con mis compañeros de trabajo. Durante el curso de monitor aprendí a perder la vergüenza a base de cantar canciones infantiles y de jugar a tener tres años; durante las prácticas y el tiempo de trabajo, a relacionarme de manera más formal con padres y jefes, a ser el centro de atención de un grupo, a captar la atención, a soltarla cuando procede, a hablar con soltura delante de grupos y a tener confianza en mí, porque oye, si consigo apañármelas con un grupo de preadolescentes hormonados y logro encima que me hagan caso y aprendan algo, puedo apañármelas con lo que sea. Y no había caído hasta ahora, pero en cierto modo sí que aprendí algo. Todas esas habilidades me han ayudado muchísimo en la vida. En el ámbito laboral, pasé dos años como monitora dando clases de inglés, lo cual me animó a presentarme hace poco a un puesto de trabajo donde requieren gente bilingüe… y ahora vivo de ello. En el terreno personal… uff, ¡todo! Aprendí a perder la vergüenza y a mantener conversaciones banales jugando con niños, pero resulta que su mayor aplicación práctica está en el mundo de los adultos, o por lo menos en el de los jóvenes.
¿Merece la pena? Sí, totalmente. Siendo tan joven duele pagar el precio del curso, pero volvería a pagarlo si hiciese falta. No te olvides del tema una vez hayas aprobado las prácticas; insiste a tu empresa, recuérdales que estás ahí, pídeles que te contraten. Si sigues con ello este curso te devolverá muchísimo más de lo que has invertido en él.

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Cospedal deja en la calle a los jóvenes tutelados por la JCCM

Imagina tener diecisiete años. No tener familia, ni donde caerte muerto. Vivir en un centro de menores. Y que el día en el que cumples dieciocho te pongan en la puta calle. Búscate la vida.

Los chavales del vídeo no parecen tener muy claro lo que pierden sin este programa. No sé si la oratoria no será su fuerte, si serán los nervios, si será que quizá hay cosas que las palabras no pueden expresar; pero sí sé que con dieciocho años uno no es un adulto y todavía necesita ayuda y vigilancia para aprender a crecer. No quiero hablar de lo injusto que es que estos chicos tengan que aprender a buscarse la vida tan temprano mientras otros pueden permitirse vivir a costa de los padres hasta los treinta, porque nadie dijo nunca que la vida fuera justa. Solo diré una cosa: por la supervivencia luchamos todos. Aquí comer comemos, da igual lo que haya que hacer para conseguirlo. Si abandonas a un chaval de dieciocho años en la calle sin darle tiempo a estudiar ni dinero para hacerlo no encontrará trabajo, por lo menos no en los tiempos que corren. ¿Qué crees que hará para conseguir sobrevivir? Más vale gastar unos cuantos miles de euros para permitir que nuestros jóvenes aprendan oficios y valores que criar una generación más de delincuentes y parásitos sociales.

Este texto parece más egoísta que solidario, pero no creáis ni por un momento que me preocupa más la tranquilidad y normatividad social que estos chicos. En absoluto. Pero todos conocemos a un par de personas a quienes pusieron en la calle con 16-18 años y han sobrevivido robando o vendiendo droga; y oye, no les va mal. Aunque hayan tenido que renunciar a un par de sueños e ilusiones, eso nos ocurre a todos antes o después. Uno se acostumbra a escuchar estos casos y deja de preocuparse por esta gente, seguro que se las acabarán apañando; y como ya dije antes nadie te prometió al nacer que este mundo era justo, no puedes mirar al cielo quejándote como si te hubiera fallado. Pero me parece muy hipócrita por parte del Estado asumir el cuidado de estos chavales mientras son niños y adolescentes, y luego a la puta calle y si te he visto no me acuerdo. Si asumes su cuidado lo asumes hasta el final, hasta que sean personas independientes y de provecho; y si no déjales en la puta calle igual con ocho que con dieciocho. De verdad, no hay tanta diferencia. Si no tienen dinero, trabajo ni estudios, están tan desprotegidos como lo estaría cualquier niño.

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Ser monitor de ocio y tiempo libre.

Me gustan los adolescentes. No sé, me caen bien. Les soporto. Son más razonables que los adultos y, por mucha fama de egoístas que les demos, a menudo no lo son tanto como otras personas ya creciditas. En la adultez hay demasiadas preocupaciones para sentirnos interesados por las aflicciones de los vecinos; los adolescentes suelen tener más tendencia de grupo y ello, por mucho que implique modas absurdas, conlleva también una serie de virtudes que no siempre reconocemos en su justa medida. En ocasiones parecen crueles y todo lo que tú les pongas, pero sus obstinaciones tienen cura. Ojalá se pudiese decir lo mismo de mucha gente de treinta para arriba.

Me gustan los adolescentes tirando a rebeldes. Me gustan los que incordian, dan la lata, se ríen del mundo, juegan con él y se pasan a veces un poquito. Me divierten. Me gusta seguirles el juego. Me parece un reto. Ser lo suficientemente adulta y responsable para poner límites, ser lo suficientemente cercana y divertida para que te recuerden con aprecio. No es sencillo, y creo que menos a mi edad. Soy demasiado similar a ellos, es difícil ser cercana y a la vez una figura de autoridad. En ocasiones dudo qué es correcto. ¿Qué grado de permisividad debo mostrar? ¿Hasta qué punto hago la vista gorda? ¿Qué debo guardar como secreto y qué contar a alguien con más experiencia en el tema? Lo he llegado a pasar mal planteándome estas preguntas; no tengo edad para ser responsable de nadie. Apenas llevo unos años siendo realmente responsable de mí misma.

Y todo son dudas, y miedos, y nervios, y preocuparme constantemente pensando donde estarán, si estarán bien, si les pasará algo y qué haría entonces. Entendí con veinte años como se había sentido mi madre durante toda mi adolescencia la primera noche que tuve que asumir la responsabilidad de un grupo de chavales. Jesús, qué cruz. No les puedes impedir divertirse, claro, están en la edad, pero los peligros son muchos y se te clavan en el corazón quieras o no. Y de repente te sientes como una maldita vieja (¿qué hago yo preguntándome los peligros que tendrá la noche? Por favor, tengo veinte años, ¿no debería estar más bien tentándolos?). Y como no son tus hijos, si no solo los críos que han puesto a tu cargo, pero a los que además aprecias más de los que ellos nunca se imaginarán, te toca cargar con la triple responsabilidad moral, legal y personal. Es más difícil de lo que ellos imaginan. Y entonces recuerdas los viajes del instituto y los profesores que durante varios días aguantaron estos mismos miedos para conseguir que te divirtieras. Y tú sin apreciarlo y pensando qué estrictos que son, como se pasan.

Pero absolutamente todo tiene su recompensa cuando mucho más tarde tus chic@s te dan un abrazo y las gracias, se acuerdan de ti, te agregan a facebook, te envían un mensaje o incluso una carta; cuando ves que ellos también se han hecho monitores y que de algún modo no te han terminado de olvidar. No podéis imaginar la alegría que se siente. Suponen un reto para mí, pero gracias a ellos crezco y aprendo, y comparto momentos muy bonitos, profundos y emocionantes.

Considero que son pocas las profesiones realmente éticas en el mundo. Me gustan los cocineros porque su trabajo es lo más importante del mundo, comer sano y bien. Me gustan los artistas callejeros porque su trabajo consiste en regalar sonrisas y momentos agradables. Me gusta ser monitora porque no hay nada más bonito que ayudar a crecer a adolescentes. Y no hablo de enseñar, que la lengua y las mates me resultan indiferentes, hablo de compartir la vida.

Puede que acabe teniendo dos carreras. Puede que acabe hablando correctamente los cinco idiomas que he estudiado. Puede incluso que consiga un buen trabajo. Pero de lo que más orgullosa estaré en el ámbito profesional es de las muestras de agradecimiento de mis chavales; y si algo quiero mejorar en mi vida es la capacidad de generar esas sonrisas.

Lamento una entrada tan pastelosa. Los monitores y profes me entenderán 🙂

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Geografía

Hay gente a la que le gusta recorrer el mundo. A mí me interesa más recorrer mentes; la orografía del pensamiento ajeno es mucho más gratificante de trazar. Me gustan esas personas que desde el principio captan mi atención y aquellas otras que resultan anodinas hasta que dejan de serlo. Las que son tan laberínticas que nunca sé si considerarlas normales o excepcionales. Las que me dan mil vueltas y consiguen que me pierda sin moverme del sofá.

Me gustan los pequeños gestos que me llaman la atención de las personas. Es, quizá, lo único que me anima a salir de entre las sábanas cada mañana; y no quisiera que lo único sonase a despectivo, porque no lo empequeñezco. Es lo único, pero lo es todo. Saber que quizá hoy se crucen mis ojos con una sonrisa, o una falta de ella, que me invite a indagar su pensamiento. Porque son muchos los gestos que hacen mención a una mente interesante, pequeña es la cabeza que necesita comenzar una conversación hablando.

Viajes

Ideas para viajar sin invertir un duro

Para cambiar un poco el tono pesimista de las últimas entradas y hablar a la vez de algo que interesa a casi todos los estudiantes voy a dedicar esta entrada a algo que nos interesa a todos, y especialmente a mí, que en menos de un mes vuelvo a estar de vacaciones: cómo viajar a cualquier lado cuando no tienes dinero.

Es información básica que todo viajero low cost debe conocer de sobra a estas alturas, pero aún me sigue sorprendiendo el desconocimiento que tiene mucha gente de estos temas. Me gustaría aclarar que no todos estos medios sirven para cualquier persona. Hay que tener claro que todo tiene sus pros y sus contras: tienes que tener muy claro quién eres y en quién te puedes convertir, a qué te puedes adaptar. Me gustaría explicar esto en pocas líneas pero es difícil relatar experiencias personales tan intensas en un espacio tan reducido.

Nueve opciones recomendables para comer, dormir gratis y vivir una experiencia única. No voy a dedicar espacio a los medios para transportarse de manera barata porque requieren menos moral y más tendencia al riesgo, quizá más adelante hable de ello. Por el momento olvídate de las agencias de viaje y las experiencias concebidas únicamente para turistas: ahora vamos a tal museo, ahora vemos este monumento, ahora un helado en la cafetería más famosa de la zona y por supuesto, foto en cada nuevo excenario. Cada día detesto más al turista medio, que vuelve de pasar una semana en Alemania hablando de lo maravillosos que son los alemanes cuando solo han conocido a los trabajadores de hotel (cariño, claro que son amables; les pagan por ello) y de lo bien que se come, sin haber pisado un solo restaurante que no saliese en la guía de viajes. Viajando low cost puedes finalizar tu estancia en París sin haber visto ni de lejos la Torre Eiffel y que no te importe un comino, porque has visto cosas mucho menos turísticas pero mil veces más interesantes.

 – PROGRAMA AU PAIR

Supongo que a estas alturas todo el mundo sabe ya en qué consiste. Se trata de ir a ayudar a familias con niños en el cuidado de éstos (en situaciones excepcionales puede tratarse también de personas mayores o con movilidad reducida) a cambio de comida y alojamiento. El horario puede variar desde las 15 horas de trabajo semanal hasta las 30, en cuyo caso se recibe una cantidad de dinero semanal que depende del país (creo recordar que 60€ en Alemania, 80€ en Francia, 80£ en UK…). La familia puede optar también por pagarte el avión, un curso de idiomas, el transporte local, el teléfono móvil… conocí a una chica a la que le pagaban incluso las clases de danza del vientre.
La familia de acogida se puede buscar bien a través de agencia, cuyo precio varía entre gratis hasta 800€ (personalmente me he ido con ésta, cuyo precio hace dos años era 250€ + IVA), o también a través de internet. La página que solemos recomendar es Au Pair World, donde hay muchísima variedad de familias y que tiene la ventaja de no ser obligatoriamente de pago (puedes crear tu perfil gratis pero no ver los datos de contacto de las familias. Sin embargo sí puedes enviar mensajes a través de la web a las familias, que suelen hacerse cuenta premium para poder tener acceso a todos tus datos y así contactar contigo por correo o telefónicamente). La gente se preocupa mucho por la seguridad, pero tengo que decir que me he ido de au pair utilizando ambos medios y en los dos he estado igual de acojonada; y es cierto que ambas cosas pueden dar problemas. Por lo general los problemas es tener una familia neurótica o unos hijos repelentes, cosas con las que se aprende a lidiar; solo en dos ocasiones he conocido casos de problemas serios, no es en absoluto frecuente.
¿Merece la pena irse de au pair? Sí. Y puedo decir que ahora mismo solo recuerdo la parte mala de serlo-, pero también sé que si volviese a aquel momento de mi vida no lo dudaría ni por un segundo y volvería a irme. Los dos veranos que fui au pair cambié lo suficiente para saber que hoy no sería quien soy de no haberme ido. Entre otras, por ejemplo, no os escribiría desde mi propio piso si no desde casa de mis padres; no tendría la ropa que tengo, ni mi trabajo actual, ni habría conocido a toda la gente que conozco en Madrid y en medio mundo. Y al final es verdad que vives momentos bonitos, y muchos, pero no soy lo bastante sentimental como para ponerme a hablar de lo increíblemente bonito que son los quais de la Garonne al anochecer, aunque en ciertas épocas de mi vida habría hecho cualquier cosa con tal de regresar allí solo unas horas.

WWOOFING

Trabajar en granjas ecológicas a cambio de alojamiento y comida. Ideal si te gusta el campo, las nuevas experiencias y aprender idiomas. En muchos casos se trata de granjas donde hay una gran cantidad de voluntarios internacionales, por lo que puedes conocer a mucha gente; además tienes la oportunidad de conocer técnicas de autoabastecimiento que son muy útiles e interesantes. Yo personalmente no he hecho nunca wwoofing, pero una amiga mía estuvo tres meses en Estados Unidos y volvió encantada. Entre semana trabajaba y aprendía inglés, los fines de semana les prestaban el coche y se iban a la ciudad a tomar algo… trabajo duro pero gratificante. Suena bien, ¿no?
Las listas de granjas ecológicas de cada país se pueden conseguir por internet y tienen un coste de 20€ por lista.

HELPX

Se trata de una web donde puedes registrarte para echar una mano en cualquier parte del mundo y casi en cualquier actividad. Abundan las granjas pero hay de todo, desde “píntame una pared de casa” hasta “restauremos una iglesia del siglo XVII“, pasando por “soy un escritor que vive en su barco viajando alrededor de Europa y necesito alguien que cocine mientras yo redacto“. El registro cuesta 20€ y dura dos años; me dolió pagarlos en su momento pero gracias a ello viví una de las mejores experiencias de mi vida. Necesitaría un libro entero para contar lo muchísimo que viví allí. En mi caso opté por ir a un observatorio astronómico que anteriormente pertenecía al gobierno francés pero que finalmente tuvieron que abandonar; una asociación lo adquirió para realizar en él actividades culturales. Cada verano suben allí dos personas que se encargan de convertir una especie de cobertizo sin agua, electricidad ni WC en un lugar habitable para acoger a dieciséis visitantes cada día, que tras una larga jornada de senderismo, pues el lugar solo es accesible a pie, disfrutan contemplando las estrellas a través del enorme telescopio de la cúpula. Un sitio sencillamente increíble y maravilloso que no dejaré nunca de recomendar. Mira que me dan miedo las alturas (y estábamos a 2000 metros), mira que la soledad me da pánico (y vivía con solo dos personas totalmente distintas a mí con quienes ni siquiera podía comunicarme con fluidez), mira que los bichos y yo no nos llevamos, pero fueron los mejores días de todo el año. Levantarme pronto cada mañana, limpiar, ayudar a cocinar. Sentarme a degustar la comida rústicamente preparada al sol, a 40º de temperatura. Preparar cena para veinte personas en un horno de butano y una cocina pequeña. Tomar un aperitivo y una copa de anís. Cenar disfrutando de un buen vino, de quesos estupendos y comida sana, riquísima y casera. Subir a las nueve a ver la puesta de sol con un vinito y un cigarro. Fregar los platos y la cocina rodeada de los clientes, que igual cantaban que me daban un masaje que me ayudaban a limpiar. Tomar una copa en la cocina cuando los huéspedes se marchaban. O dos. O tres. Licores caseros tan ricos como pocos he probado. Un cigarrito luego a la luz del cielo más estrellado que jamás haya contemplado. Un cigarrito aliñado. Subir a la cúpula con los clientes, escuchar embobada la historia de las constelaciones intentando que mi pésimo francés no me impidiese comprender el bello significado; quedarme allí hasta la una y levantarme a las cuatro para ver Venus en su mejor momento. Ver miles de cuerpos celestes. Ver a lo lejos las luces de Marsella, de Niza; más allá las españolas, restos de Italia en la otra dirección. Dormir un rato y levantarme a las seis para observar la puesta de sol, y ver el cielo despertarse en la mayor tranquilidad que jamás he presenciado. Caminar por la montaña, por zonas altas y llenas de piedritas – mi gran fobia-. Disfrutar de la compañía de la gente más rara que pueda haber conocido nunca -y mira que el listón estaba alto-. Que hoy me sobra la gente, que dieciséis guiris son muchos, que lo único que quiero es una cerveza y una palabra en español, una cara conocida; que hoy me encanta esto y adoro la soledad, las horas de calma, los clientes que me hablan en idiomas que no entiendo, que me siento mal aquí pero en cierto modo reconforta.
Mi mundo entero cambió en los pocos días que estuve allí. Recomiendo sin dudarlo una experiencia similar. Y también aquí lo pasé mal, he de decirlo. Quienes me conocen desde hace poco me tienen por una persona sociable y bla bla bla, pero nada más lejos de la realidad; en realidad me cuesta interactuar fuera de lo que estoy acostumbrada, y fuera de mi cultura y mi idioma me vuelvo la persona más reservada del mundo. No hablo, me rallo como solo yo sé hacerlo, pierdo el hilo de las cosas, no sé qué se espera de mí. Me siento fatal por ser tan inútil, me rallo y todo va a peor. Ufff. Pues no me habré odiado yo a mí misma en aquella montaña… anda que no me habré sentido fuera de lugar. Y sin embargo aquí me tienes, deseando volver allí arriba.

COUCHSURFING y HOSPITALITY CLUB

Consisten en hacer lo que tu madre siempre te dijo que no hicieras: ir a dormir a casa de un desconocido. Los miembros de estas webs abren su casa a cualquier viajero por el simple interés de conocer gente y conocer otras culturas; no es un intercambio, no hace falta que vayan luego ellos a tu casa. Tampoco tienes que limpiar ni cocinar (aunque por simple educación siempre se cocina, se compra algo de comer o lo que sea). En la web cada persona deja claro qué clase de alojamiento puede ofrecer a sus visitantes pero aún así tienes que estar preparado para dormir en cualquier sitio y cualquier condición. He hecho couchsufing un par de veces, y desde compartir cama con tres personas hasta tener mi propio cuarto con un Mac para mi uso y disfrute, todo vale. Por lo general mis host han sido amables y me han dado de comer, beber y fumar, y todo el pago que han aceptado ha sido ayudarles a recoger la cocina. Hay registrada gente de absolutamente todas las edades; en las ciudades grandes siempre encuentras a alguien de gustos similares con quien compartir ratos agradables. Me ha sorprendido la amabilidad y confianza que he encontrado en esta página, donde totales desconocidos me han llegado a dar las llaves de su casa nada más conocerles.
La eterna pregunta: ¿es esto seguro? Pues depende. Creo que el mayor peligro que tiene es que te dé un infarto quince minutos antes de conocer a tu anfitrión, al menos si eres una persona tan susceptible como una servidora. En esta web hay gente tan rara que puedes preocuparte seriamente por su estado de salud mental, pero no conozco a nadie que haya tenido problemas. La página tiene un sistema para verificar la identidad de los usuarios (a través de una donación voluntaria mediante tarjeta de crédito, gracias a lo cual reciben el nombre y apellidos de la persona para comprobar que son reales) y su dirección (enviándoles una carta al domicilio). Además, los usuarios tienen la opción de dejar referencias en los perfiles de aquellas personas que conozcan en persona contando la experiencia que hayan tenido con ellos; de este modo si tu anfitrión resulta ser más psicópata de lo que parecía, leyendo su perfil puedes saber como ha tratado a sus invitados anteriores.
Ests webs te permiten conocer cualquier ciudad acompañado de nativos, tener alguien con quien quedar en cualquier rincón del mundo aunque sea tu primera noche en el país. Nunca estás solo. Sin embargo puedes acabar agobiándote por no tener nada de intimidad -si te toca dormir en el salón o compartir cuarto, que es lo más frecuente- o acabar hasta los cojones de estar siempre hablando con personas desconocidas -y es que más vale estar solo que mal acompañado-. Depende mucho de la personalidad de cada uno.

INTERVAC

Tú A Londres y yo a California. O donde sea que vivamos, vaya. Intervac consiste en el intercambio de casas; yo me voy a la tuya y tú a la mía. Así puedes permanecer en cualquier ciudad sin pagar nada por el alojamiento y además con toda la tranquilidad de estar como en tu casa, pues los dueños no están allí para intimidarte. El problema está en encontrar alguien que viva en una ciudad que a ti te interese y que casualmente quiera ir a la tuya, y además en las mismas fecha, pero es posible. Nunca he hecho intercambio de casas, básicamente porque no tengo casa (se aceptan casas en alquiler, pero claro, yo lo que alquilo es un cuarto por lo que no me sirve). Sin embargo conozco a gente de mi edad cuya familia se dedica a esto desde antes de que yo naciera, y se les ve bastante contentos con el invento.
La página ofrece otros servicios, como intercambio no simultáneo o house-sitting (ir a cuidar la casa de alguien mientras esa persona está de vacaciones).
Hay muchas otras páginas de intercambio de casas. Échale un vistazo a google 😉

– ALBERGUES

Sí, típico perroflauta, ayudar unas horas diarias a cambio de comida y alojamiento. Por suerte en el siglo XXI ya no hace falta arriesgarse, puedes hablar con los albergues desde el sofá de tu casa antes de salir de ella. Es cuestión de buscar en internet los albergues de la zona que te interesa y llamar uno a uno ofreciendo tus servicios; también puedes buscar en la página de HelpX o contactar con los Equity Point, una cadena de albergues a los que cabe casi nombrar como albergues de cinco estrellas. Tienen centros en Nueva York, Londres, Marraketch, Lisboa, Barcelona, Madrid…
Mi experiencia en este caso fue… bueno, fue rara. Acababa de volver de estar perdida en mitad de las montañas francesas e ir al centro de una ciudad joven, bulliciosa y turística en pleno mes de agosto fue incluso difícil. Pero el ambiente en sí es estupendo si eres joven y te encanta la fiesta: mucha gente joven, todos los días clientes nuevos en el hostel, todos los ganas de fiesta y de cenar. Vives en un mundo raro porque el idioma en que se habla es siempre inglés, se te hace raro salir luego a la calle y ver a la gente hablando en el idioma local. Conoces mucha gente, ligas como nunca, todo son copas y cervezas, fiestas en la terraza del albergue, fiestas fuera, llegar a las siete y media de la mañana y saber que a las ocho estás trabajando. Normalmente se duerme en habitaciones grandes, con diez o quince personas, y se hace extraño pero acabas considerando eso tu habitación. Te acostumbras a la mayor falta de intimidad de tu vida, a no tener baño propio, a colgar tus bragas a secar en un patio que pisan ciento cincuencia personas cada día. Cada cliente es un mundo, una historia, una posibilidad, alguien con quien quizás acabes hablando hasta las cuatro de la mañana. El día que no sales tal vez venga alguien con una guitarra, se ponga a tocar, se reúna alrededor gente cantando, viajeros solitarios sin ritmo ni prisa con quien compatir una cerveza más antes de que te venza el sueño.
La opción de los albergues en ciudades grandes es muy interesante si te encanta estar de fiesta, si eres super sociable. Y como de todo, algo se aprende. ¿Merece la pena? Sin dudarlo.

– CAMPOS DE TRABAJO.

Opción ampliamente conocida y no sin motivos. Los campos de trabajo son una excelente oportunidad de ir una semana a una zona cualquiera del mundo a trabajar durante unas semanas. A cambio tienes la gran parte del día libre, comida, alojamiento, actividades de ocio gratuitas y la compañía de gente joven llegada de cualquier rincón del Europa. El trabajo puede consistir en cualquier cosa, desde organizar conciertos hasta limpiar ríos. Hay varias organizaciones que se encargan de la organización de WorkCamps; en España lo lleva principalmente el Injuve o la oficina joven de cada región, y suelen tener un coste de 72-90€ más desplazamiento. Son muchas las organizaciones que gestionan campos de trabajo; puedes comenzar a investigar el tema por aquí.

– YOUTH IN ACTION

A mamá Europa le gusta que nos mantengamos unidos. Para ello diseña programas de cualquier tipo. Entre mis favoritos están los short courses del programa Jóvenes en Acción, que puedes consultar en esta web. Su objetivo es fomentar la conciencia europea, para lo cual lleva a jóvenes de entre 18 a 30 años a pasar una semana en casi cualquier ricón del continente a realizar talleres de temas relacionados con el liderazgo, la participación juvenil y similares. No todos los programas son gratuitos y es difícil ser aceptado, pero es una opción.

– ECHARLE MORRO Y SIMPATÍA

Que al final es una gran opción. Sé simpátic@ con la gente y la gente te lo devolverá en forma de pases de metro gratis, cerveza, comida, alojamiento o entrada gratuita a la zona reservada del museo de moda de la zona. Vuelve a ser una opción que pocas madres recomendarían -ir a dormir gratis a casa de alguien del que no conoces ni su perfil en internet no es mucho peor que ir a casa de alguien que conoces de Couchsurfing, pero suena raro que un desconocido te invite así porque sí a su casa- pero da lugar a grandes anécdotas y recuerdos.
Con un poco de gracia la gente comienza a encontrarte divertido y te ayuda en lo que haga falta; es cuestión de perder la vergüenza. Puede que al principio te parezca triste eso de suplicar en un hostel que te dejen dormir por tu cara bonita o decirle al primer desconocido que te encuentres que no tienes donde dormir y que si puedes ir a su casa, pero llega un momento en el que descubres que la dignidad vale menos que un buen techo. La dignidad está sobrevalorada, en cualquier caso; no te da de cenar ni de beber, mientras que un desconocido sí puede hacerlo. En el mundo hay mucho loco pero poco psicópata, las probabilidades de acabar durmiendo en casa de un peligroso asesino en serie de perroflautas sin techo son menores de lo que te insinúa tu madre interior. En última instancia, una habitación en casa de cualquiera sale gratis y te proporciona una anécdota que recordar, mientras que un hotel es caro y aburrido. Tú decides.

Webs similares a las mencionadas anteriormente son The Caretaker Gazette, Travelers for Travelers, Housecares, Be Welcome, Servas (reconocida por la ONU y las Naciones Unidas)… es cuestión de buscar. Recuerda que todos estos sistemas nacen con una filosofía detrás; no es solo alojamiento gratuito, es un modo de compartir y conocer el mundo. No te comportes como si estuvieses en un hotel, no es así como funciona.

Hasta aquí mi charla de hoy sobre Como Viajar Sin Un Duro Por Periodos Cortos. Otro día hablaré sobre long term stay, aunque es un mundo que por el momento apenas conozco. Espero que esta entrada sirva de ayuda a estudiantes sin un duro pero con ganas de viajar. Las experiencias del camino merecen la pena 🙂