Blog, Uncategorized, Universidad

Huelga del 22-M

No estoy a favor de las huelgas en educación. No les encuentro el sentido. Las huelgas laborales sí que tienen cierta lógica (¿no quieres sentarte a negociar? A ver si cuando empieces a perder dinero te entran más ganas, cariño), aunque, cuando son generalizadas y por motivos políticos, al final a quien más daño hacen es a nosotros, que somos quienes perdemos ingresos. Al Ministro se la pela profundamente que el país pierda dinero, total, su sueldo no lo tocan. ¿Cuántas huelgas de este tipo han dado resultado en los últimos años? Admitámoslo: las tropas españolas fueron a Irak, trabajaremos hasta los 67 y en materia laboral, vamos camino al “Despido 2×1” (es que me lo estoy imaginando: “Ahora con tu despido improcedente, ¡despide otro trabajador sin ningún coste! Y si además es negro, maricón o embarazada, te regalamos una chapita del Ministerio“.

Pero las de educación tienen menos sentido todavía. Entiendo que quien calla otorga, y si no nos quejamos no hay modo de que sepan que estamos descontentos. Lo que no acabo de compartir es el método. “No quieres que estudie, así que en venganza voy y falto a clase, chincha rabiña. Y además te obligo a no pagar el sueldo de los profesores que harán huelga, y a ahorrar en agua y electricidad. A que jode, ¿ehhhh?“. Una huelga así podría tener sentido si fuese contra la propia universidad, ya que perdería reputación y futuros ingresos en caso de ser privada. Pero, ¿contra el Ministerio? Me jugaría el cuello a que Wert ni siquiera está enterado del calendario de movilizaciones estudiantiles.

El problema es, querido Wert, que le odio. ¿Sabe qué es el odio? Como estamos ahorrando en educación en vez de consultar a la RAE voy a mirar en wikipedia, que es así como más de estudiante becado:

El odio es un sentimiento de profunda antipatía, rencor, disgusto, aversión, enemistad o repulsión hacia una persona, cosa, o fenómeno, así como el deseo de evitar, limitar o destruir el objeto odiado“.

Pues eso, querido Wert. Que cuando pienso en ti siento una profunda antipatía, rencor, aversión y repulsión, y de las ganas de destruirte mejor no hablemos porque amenazar señores sigue siendo un delito penado por ley, y ya tengo bastante mal la agenda como para encima ponerme a buscar fechas para un juicio. Y por ello, por muy absurdo que me parezca faltar a clase para pedir que me dejes estudiar; por muy ilógico que sea pasarme la noche de empalmada en la universidad comenzando los exámenes al día siguiente; y por mucho que sepa que el odio es irracional y el comportamiento que provoca todavía más, haré lo imposible para participar en la manifestación.

Igual que usted se ha empeñado en destruir nuestras ilusiones prometo empeñarme yo en destruirle a usted. Porque no seré feliz hasta el día en que le vea recoger sus cosas en su despacho del ministerio, #yovoyal22M.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s