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La opinión de Francisco Marhuenda

Como os podéis imaginar, ayer fui una de las primeras personas en ver la controvertida portada del periódico La Razón. Efectos secundarios de acostarse tarde y tener twitter. Me ofendió profundamente que intentasen dar mala imagen de los estudiantes revolucionarios a través de la vida de cinco personas; incluso asumiendo que la información fuese correcta y no sacada de contexto, ¿y qué? Sí, son cinco personas, y sí, juegan un papel relevante en los sindicatos. Pero en cada manifestación, en cada movimiento estudiantil, lo importante no son cinco personas, son las miles que hay detrás apoyando esas ideas. Y nadie conoce el currículum de esa gente. Nadie ha venido a preguntarnos uno a uno qué hacemos en la vida. Y me molesta profundamente que traten de desprestigiarnos a todos porque dos o tres de nosotros tarden mucho en sacarse la carrera- a saber además en qué condiciones; no sé si trabajan, si cursan otros estudios a la vez, si son estudiantes a tiempo parcial, etc.

Por eso, dos minutos después de ver la portada llamé al periódico. Nada más mencionar que era por la portada me pasaron con redacción. Una señora bastante quemada me puso el mute mientras yo le comentaba que dónde podíamos enviarle el currículum todos los que estudiamos en situaciones complicadas, o estudiamos y trabajamos, etc. Me ignoró durante 30 segundos, no sé si para ver si colgaba o si estaba manteniendo alguna conversación por detrás. Pensaba que los periódicos eran medios de comunicación, digo, pero veo que la telefónica no es vuestro fuerte. Silencio. Pues nada, tomáos el tiempo que queráis. He trabajado como teleoperadora. Tengo paciencia. Finalmente me respondió que les enviásemos todos los currículums que quisiéramos, que recogerían todos ellos.

Por eso no tardé en enviar a varios redactores y al director del periódico un email, que sólo me respondió este último. Pero me ha parecido suficientemente interesante como para compartirlo. A continuación, un bonito corta y pega de mi bandeja de entrada.

Para: Mazón, Diego; de Santos, Angel Luis; Alonso, Sergio; López, Carmela; Marhuenda, Francisco
Asunto: Currículum

 Estimados redactores de La Razón,

 al ver vuestra portada del periódico de hoy me he dado cuenta del interés que tenéis en conocer más a fondo la situación de los estudiantes. Por eso he decidido ayudaros, que entiendo lo difícil que es el periodismo de investigación. Os adjunto unas breves líneas sobre la situación personal de muchos compañeros que apoyamos las manifestaciones y huelgas de Educación:

– Laura: 19 años. Entre semana estudia el grado de sociología; los fines de semana asiste a un curso intensivo de Director de Actividades Juveniles. Trabaja desde los 14 años como profesora particular y es voluntaria de una asociación realizando acompañamiento hospitalario en la sección de oncología infantil.
 Irma: 20 años. Estudiaba un grado de diseño gráfico y buscaba trabajo. Digo estudiaba, porque este año no le han dado la beca, pese a vivir INDEPENDIZADA y no tener NINGÚN INGRESO, así que ha tenido que dejar la universidad. Ha sobrevivido un año con los 3000€ de beca del año pasado y aprueba siempre a la primera con buenas notas.
– Rafa: 25 años, trilingüe, licenciado en logopedia y en psicología. Trabaja como coordinador de proyectos de una importante ONG internacional en la que ha sido voluntario durante 10 años.
 Federico: catedrático de economía aplicada en la UCM y director de departamento. Lamento admitir que no conozco su currículum ni los años que tardó en licenciarse, pero le preguntaré, si así lo desean.
– Yo: 20 años. Es mi segundo año de estudios de dos grados distintos, pero me gradúo en ambos el año que viene, si Wert me permite matricularme, claro. Trabajo desde los 16 años, llevo todo el año pluriempleada, hice un FP al mismo tiempo que bachillerato, hablo inglés, francés y alemán, vivo independizada con crisis y todo, y soy voluntaria de dos ONG.

 Pueden ponerse en contacto con nosotros cuando deseen para conocer más detalles. No se olviden de enviarnos una copia de la portada que nos van a dedicar; y que quede claro, por mucho que insistan no firmamos autógrafos.

 Espero haberles resultado de ayuda.

Reciban un cordial saludo,

Saravasti.

From: Francisco Marhuenda
To: Saravasti

Apreciada Saravasti,

Te felicito porque estos currículos sí que son excelentes y aunque discrepemos en muchas cosas me siento orgulloso de hacerlo con alguien que seguro tiene un gran futuro. Me gusta, además, que la crítica sea en tan buen tono e ironía sin los insultos que otros utilizan en los twitter. La huelga es un derecho constitucional, afortunadamente, y, por tanto, lo podéis ejercer como consideréis conveniente. Otra cuestión es que se debe aprovechar el privilegio que ofrece la sociedad de poder estudiar en unas magníficas universidades públicas a un coste tan bajo. No estaremos de acuerdo, pero respeto tus críticas porque se ve que vienen de un persona con gran calidad humana. Te deseo lo mejor. Saludos

Francisco Marhuenda  

De:
Enviado el: miércoles, 09 de mayo de 2012 15:36
Para: Marhuenda, Francisco
Asunto: RE: Currículum

Estimado Francisco,

 estoy totalmente de acuerdo con el hecho de que debemos aprovechar la oportunidad de estudiar a precios tan razonables; supone un gran esfuerzo económico para el país y debemos agradecerlo. Lo que no comparto con usted es que los precios sean bajos. He pagado HOY la matrícula de mi segunda carrera. El plazo para pagar terminaba en noviembre, pero no he conseguido reunir el dinero hasta ahora. ¿Sabe el esfuerzo que supone? Le invito, estimado Francisco, a leer mi blog cuando tenga tiempo:  https://vivoenunmundodelocos.wordpress.com. También puede leer http://http://elsnouspobres.wordpress.com.

Y por supuesto, jamás llamaría mal estudiante a aquellos que tarden en acabar los estudios, porque conozco lo que pasamos muchos de nosotros y comprendo que una persona no tiene dinero para matricularse en todas las asignaturas o para comprar los libros tarde más años en terminar la carrera. Tengo entendido que usted estudió en CEU – San Pablo, lo cual me indica que ha vivido alejado de la realidad de los estudiantes de las universidades públicas, por lo que no conocerá en profundidad nuestra situación. Pero créame; quien con veintipocos años trabaja y cuida de su madre porque tiene cáncer terminal no anda muy sobrado de tiempo para preocuparse de ir a curso por año. Quien no tiene dinero para comprar folios, mucho menos puede pagar los carísimos manuales necesarios para estudiar. Quien tiene que trabajar 12 horas al día para mantener a su familia no puede permitirse ir siquiera a los exámenes.
No conozco la vida personal de los cinco protagonistas de la portada de hoy. Tal vez sus vidas sean fáciles y sencillas, y suspendan por vagos. Pero lo que sé, Francisco, es que detrás de esas personas somos muchos los estudiantes que hacemos lo imposible para poder estudiar y obtener buenos resultados, y la labor de nuestro estimado Jose Ignacio Wert nos lo impide. Y me resulta sumamente insultante que traten de desprestigiar a un colectivo tan amplio publicando la vida de cinco personas. Los que apoyamos estas huelgas y manifestaciones somos muchos más de cinco. 

No espero una rectificación, ni una disculpa, por que sé que no las habrá. Pero espero que este email sirva al menos para hacerle recapacitar durante unos segundos sobre el esfuerzo que realizamos para poder estudiar pese a todos los impedimentos. Un esfuerzo que, al menos en lo económico y en lo referente a estar pluriempleado mientras estudia, usted no conoce. Y por eso, don Francisco, nos sentimos insultados.

Reciba un cordial saludo,

 Saravasti.

No esperaba recibir respuesta de este email;  ya me había sorprendido recibir unas líneas a mi primer correo, y nada menos que del director del periódico. Pero no pensé que fuese a tomarse la molestia de invertir cinco minutos de su vida en volver a contestar. Con que lo leyese me bastaba. Pero esta noche, al mirar el email, me he sorprendido al ver una respuesta. Y no una respuesta tipo sí o no, si no un email largo. Con alguna falta de ortografía, tengo que añadirlo, estimado señor Marhuenda (y esta vez no ha sido enviado desde la Blackberry; ningún director de periódicos nacionales con una tirada de 150.000 ejemplares se molestarían en enviar correos tan largos a veinteañeras desconocidas a través del móvil), pero creo que por una vez no le voy a dar importancia al uso correcto o no de tildes, para centrarme en el mensaje. No voy a hacer ninguna valoración de él, no esta noche. El hecho de que este señor (que,al margen de su ideología, hay que admitir que es alguien importante en el panorama español, con vida propia y con cosas mejores que hacer que hablar con estudiantes indignados) haya invertido unos minutos de su tiempo en leer mi email y redactar una respuesta me parece lo suficientemente humano para invertir también yo un tiempo de reflexión antes de emitir un juicio al respecto. Juzgad por vosotr@s mism@s.

Apreciada Saravasti,

En mi opinión, no es que los precios sean altos o bajos, sino que la crisis económica hace que sea necesario subirlos. La gente no es consciente de la gravedad y de que estamos al borde del precipicio que sería la intervención. Las medidas que se están adoptando son muy impopulares y desgastan al Gobierno. Te puedo asegurar que me perjudican y que no soy rico, sino que vivo de mi sueldo. Por otra parte, si el Gobierno, al margen de ideologías y partidismos, adopta medidas que le pueden conducir a una a situación parecida a la que ha sufrido Sarkozy  y otros gobernantes europeos, de izquierdas o de derechas, es porque no tiene otra salida. A nadie le gusta adoptar medidas impopulares. En este sentido, creo que el fracaso del PP en Andalucía es una consecuencia de las políticas de recortes adoptadas por Rajoy. La sociedad y el sistema es imperfecto. Lo sé y por tanto hay que mejorarlo. Se producen injusticias o situaciones en las que las causas económicas impiden o dificultan carreras universitarias. Es lo que el Gobierno, cualquier gobierno, tiene que resolver. Por ello, el sistema de becas tiene que funcionar con eficacia, pero también con exigencia. Estudie en la universidad pública, de la que soy un fervoroso defensor, aunque es cierto que el doctorado en Derecho, lo empecé en la Autónoma de Barcelona, donde era profesor, pero al trasladarme a Madrid elegí, por comodidad, el CEU San Pablo y porque mi director de tesis era catedrático. Al concluirlo, seguí con el de periodismo en el CEU, aunque para el de Historia, que he comenzado este año, he optado por la Universidad de Alcalá.  No creas que soy ajeno a la realidad de la pública, en lo bueno y en lo malo. Te reconozco que tuve la suerte de que mi familia me pudiera pagar los estudios o para ser más exacto que no tuviera que trabajar para mantenerme. Mi padre sufrió las dificultades de la posguerra , tras la miseria de la Guerra Civil, y trabajó muy duro para poder estudiar. No tenía ni un duro y era un buen estudiante. Trabajaba los domingos en los puestos de libros de viejo del Mercado de San Antonio, en Barcelona, para que le dieran algo de dinero, según me decía muy poco, y libros para leer. Por ello, me inculcó desde pequeño que mi “trabajo” era estudiar y el suyo ayudarme económicamente hasta fuera independiente. Hicieron grandes sacrificios para cumplir esa prioridad. A los dos les importaba más que yo estuviera bien que su propia comodidad. Nunca se lo agradecí bastante. Es ahora cuando soy consciente de ello y siento no habérselo dicho. Disculpa este pequeño desahogo. Mis padres siempre me decían que era un privilegiado porque podía estudiar y que jamás debía sentirme superior por ello ya que era un afortunado. Otros no tuvieron mis oportunidades. Espero que esta experiencia te permita entender mi posición en este terreno y, además, no fui un buen estudiante aunque luego cambié. No minusvaloro a nadie por tardar más o menos en acabar una carrera. Otra cuestión distinta es que creo que si alguien quiere liderar a la comunidad estudiantil debería dar ejemplo. Como estudiante y luego profesor he visto cómo muchos de los líderes estudiantiles no se dedicaban a estudiar que es su “trabajo”. No critico ni la huelga ni las protestas. Nunca lo he hecho. Es vuestro derecho. MI crítica es por la incoherencia de esos líderes y la politización del movimiento. Hay muchos que os manifestáis convencidos de que tenéis razón. No sé si tenéis toda la información. Me gustaría que te quede claro que admiro a las personas que son como tú, que seguro son la mayoría, y siento que creas que te insulto. Me gustaría que cambies de opinión sólo en este punto y en el resto mantengas las posiciones que consideres convenientes. Casualmente, este curso todos mis alumnos están trabajando, algunos tienen hijos y sé los problemas que tienen para seguir con sus estudios, para muchos es su primera carrera, y sus problemas económicos. Ten en cuenta que me explican incluso enfermedades, que en dos casos, les impidieron acudir al examen y me piden ayuda. No soy capaz de contar el número de alumnos que he tenido estos años y la cantidad de veces que me han pedido consejo para trabajar sin importarles el dinero. En la Autónoma, la nota de entrada en periodismo era muy alta con lo que he tenido la suerte de contar con alumnos excepcionales que acababan la carrera para ir al paro. No siempre he sido director, no te lo digo con ironía, e incluso me quedé sin trabajo hace años. Nadie me ha regalado nada, no hagas caso a las chorradas de los tuits, y cuando entré en política tenía un buen currículo, perdona la falta de modestia, y por ello méritos suficientes para ser diputado y luego alto cargo. Cuando lo dejé, para recuperar mi profesión y regresar a la Universidad, Rajoy insistió en que me quedará con él. Fue una etapa muy interesante en mi vida, pero a la que no quiero regresar. Te lo comento porque he leído auténticos disparates en la red. Te deseo lo mejor, que seguro que lo conseguirás, porque eres seria y trabajadora. Lo que has hecho con 20 años te honra. No sólo lo académico sino tu labor como voluntaria. Por cierto, me ganas por goleada con los idiomas. Felicidades. Un cordial saludo

Francisco Marhuenda.

¿Qué opináis?

Actualización: Un amigo ha redactado este artículo, que me parece interesante para analizar un poco más a fondo el texto de Marhuenda; y de paso para aprender sobre ortografía, que el conocimiento nunca sobra.

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18 thoughts on “La opinión de Francisco Marhuenda”

  1. He de decir que la opinión tan específica que este señor te ha transmitido no me ha dejado indiferente, y me parece positiva la forma en la que se ha comunicado contigo. Pero tengo punta que sacar al tema, y lo haré:

    Es cierto que el movimiento al que ambos os referís está muy politizado. Soy el primero que se queja la politización de un movimiento originalmente no ligado a ninguna ideología. Eso hay que concedérselo al señor Marhuenda. Al igual que el “predicar con el ejemplo”. Quizá podría entrar a debatir la validez de esa premisa, pero no me parece que venga al caso cuando es algo con lo que en principio estoy de acuerdo.

    No obstante sí pienso que la portada de La Razón de ayer es un insulto a todo el movimiento. Lo haga con una intención u otra, el señor Marhuenda dirige un periódico que puede gozar de mayor o menor respeto para cada individuo, y no puede tirar una pedrada así y esperar que le den el Pulitzer. Es evidente e innegable que su influencia no es la misma que la de una entrada de tu blog, o del mío. Que yo diga que en mi casa hay extraterrestres escondidos, pues vale. Pero que este señor insinúe de forma excesivamente poco sutil que los líderes del movimiento son unos rojillos que no hacen nada en la vida es una jugada peligrosa. O lo sería si no tuviera la mano del presidente del gobierno que en tanta estima le tiene, muy probablemente, como “escudo diplomático”. Un mensaje así de contundente no dice “estos cinco líderes son unos vagos y deberían predicar con el ejemplo”. Eso te lo ha dicho a ti en un correo electrónico, en privado. Lo que ha dicho en público y lo que miles y miles de personas han leído, para creerlo o no creerlo, es que el movimiento estudiantil está compuesto por izquierdistas que no dan un palo al agua. Y eso, como tu propia existencia y experiencia demuestra, es desinformar a conciencia. Y más cuando tales informaciones son, per se, difamación.

    Critica la politización del movimiento si quieres. A mí con estos correos me ha demostrado que tiene argumentos para defender su opinión. Pero en un periódico, sea cual sea su tirada, no puedes lanzar ad hominem a la gente publicando sus nombres e información de su vida privada para desprestigiar y minar su credibilidad. O sí puedes, como nos demuestra La Razón. Y encima puedes decir que te acosan por ello. Claro, si te parece te llueven flores.

    En resumen: este señor tiene ideas comprensibles y razonables a cierto nivel, pero su forma de defender estas ideas ha sido, cuanto menos, vil.

    1. Estoy de acuerdo con tu conclusión. Puedo comprender que se considere que los representantes de cualquier movimiento deban ser personas ejemplares; al fin y al cabo, es lo mismo que criticamos nosotros sobre el rey o sobre el inglés de Rajoy. Lo que me molesta es el modo de defender esta idea; no conozco a estas personas, y Marhuenda tampoco. No puede ponerlos en primera plana y decir “¡Mira, mira! ¡Han suspendido!” y más sin saber las causas que han llevado a ello.
      Eso, por un lado. Pero además, como tú comentas, y como él sabe, puede que en su portada hablase sólo de cinco personas; pero la gente no lee “hay cinco estudiantes mediocres”, si no “si así son éstos, cómo serán los demás”. Y cierto que tal vez ocupen puestos relevantes dentro de los movimientos juveniles, pero la fuerza de las manifestaciones de estudiantes no es gracias a cinco personas, si no a las dos mil que hay detrás.
      Creo que he debatido más de una vez contigo a través de twitter sobre religión, aborto, y economía; como verás, mi opinión al respecto tiende a ser conservadora. Mi compañera de piso no trabaja, sus padres le pagan el piso y la comida mientras estudia (teniendo esta carrera en su propia ciudad, le dejan que se venga a medio país de distancia), estudió dos años en un colegio privado en Inglaterra, estudia economía (ya sabes cómo son los de economía), saca notazas y su familia detesta al PSOE. De sus amigas de clase, una es hija de dos catedráticos y vive en una residencia super cara de Madrid; la otra es de Boadilla. Ellas no son el perfil de rojas perroflautas, y yo no comulgo con las ideas de éstos. ¿¿¿Por qué nos meten en el saco???

  2. Y añado que lo que más terrible me parece del correo del señor Marhuenda, sinceramente, es que obvia por completo que ha descuartizado el rigor periodístico por dar un poco de bombo a sus ideas.

  3. Me parece que ha evitado mencionar que ha nombrado a 5 marxistas como líderes del movimiento que han convocado la huelga, eludiendo al resto de convocantes y reconociendo en privado que la situación concreta de esas 5 personas no representa la de todo el colectivo. Por lo tanto, sí, ha insultado a todo el colectivo, lo pinte como lo pinte.

    1. 100% de acuerdo. Puede que estos emails maticen su opinión con respecto a la portada del otro día; el problema es que estos emails los he recibido yo, y no los lectores habituales de este diario, ni la gente que pasó aquella mañana por los puntos de venta de prensa, ni los que lo vieron por internet.
      Me gustaría que el señor Marhuenda dedicase una editorial a explicar su opinión detallada con respecto a este tema. A dejar claro que admite que la situación de esas personas no se corresponde a la de los demás estudiantes, y que sólo les critica a ellos. E incluso así seguirá siendo motivo de debate si tiene derecho a juzgar a cinco personas a las que no conoce y a publicar sus vidas en portada; pero al menos no estará insultando a un colectivo tan grande como somos los estudiantes.

  4. Tengo dos opciones a la hora de interpretar esto. La primera, que quiso ser efectista, se pasó y ahora no sabe cómo disculparse,aunque ni siquiera reconozca que debería hacerlo, pero en cierto modo se ha retractado. La segunda, que realizó una manipulación deliberada, ahora intenta ser simpático y queda la mar de contradictorio. Las asociaciones de su portada no son muy sanas: mal estudiante = manifestante= violento. Ser buen o mal estudiante no le da ni le quita legitimidad al hecho de protestar. Todos, en cuanto a ciudadanos, tenemos derecho a expresar lo que nos parece el funcionamiento del lugar en el que vivimos. Asimismo, también es peligroso asociar el manifestarse con ser violento. Es sabido que la gente violenta tiende a infiltrarse en movimientos pacíficos para acaparar la atención, pero son una minoría; y que en muchos casos la violencia policial superaba a la de lo manifestantes. Por cierto y que conste, muchas veces he defendido a la policía, porque tampoco me parece justo que por culpa de unos cuantos animales que se han metido en el cuerpo, tengan que pagar todos la mala fama. Lo que sí debería hacerse es que todos fueran identificados con una plaquita; pero esto ya es salirse del tema.

    Ha jugado a la confusión, intentando, a través de desacreditar a las personas, el desacreditar las protestas. Y además, ha revelado datos personales que seguro son poco objetivos y que podrían conducirle a una merecida denuncia por difamación. Por no decir que la práctica de dar fotos, nombres, apellidos y referencias políticas de ciudadanos en un medio público sin su permiso suena a la típica estrategia de señalar y perjudicar a la gente contraria al “régimen”.

    Teniendo en cuenta que, visto lo visto, este señor sabe expresar sus ideas de otro modo, esto es todavía más grave.

    Aunque tú has leído ya lo que voy a poner a continuación, te copio algo que encontré en la red y que seguro no gustaría leer a los redactores de este periódico. Allá va:

    -Paco Rodríguez, redactor: siete años en terminar la licenciatura en Ciencias Políticas y de la Administración. Según su perfil en Linked in sólo ha cursado dos años de periodismo.

    -Alfonso Ussía, columnista: comenzó dos carreras y aún no las ha terminado, Derecho y Ciencias de la Información.

    -Emiliano Cascos, redactor jefe: según su perfil de Linked in tardó siete años en finalizar su licenciatura en Periodismo.

    -Enrique Miguel Rodríguez, columnista y director de relaciones institucionales de La Razón: en su currículum sólo figuran unos estudios en el colegio La Salle de Almería.

    -Lilian Aguirre, redactora: en su currículum figura una licenciatura de seis años, pero no detalla en qué, se le ha debido pasar por alto ese dato.

    -César Vidal, columnista: Homófobo declarado, insinuó en una tertulia en la cadena COPE que el objetivo del lobby gay era captar niños de nueve años amén de otras descalificaciones hacia el colectivo homosexual durante sus participaciones en el programa La Linterna. A su favor diremos que es un excelente escritor que ha sido capaz de publicar 152 libros en diez años; un libro cada tres semanas. Por si fuera poco, tiene títulos sacados en universidades norteamericanas inesxistentes

    1. Y tanto que los datos son poco objetivos; sin ir más lejos, Tonhil Delgado es licenciado en sociología, no en filosofía; se graduó dos años antes de lo que dice el periódico, y ahora está estudiando una segunda carrera. Me parece sorprendente un fallo así cuando sólo hace falta poner su nombre en google para encontrar un documento del ABC; no hace falta ni abrirlo, en la propia descripción del link se habla de sus estudios.
      Me parece interesante tu interpretación de la actuación de este señor. No sé cuál de las dos posibilidades es la verdadera, pero en todo caso, y si su opinión final se corresponde a lo que me ha enviado por email, no estaría de más que dedicase unas líneas de su próxima editorial para exponer sus ideas a los lectores. No espero una disculpa, es obvio que jamás la habrá, pero tampoco está de más que matice el efecto de su sensacionalista portada explicando su opinión sobre este tema, que, al menos a mí, me parece más aceptable que la idea que daban en el artículo del otro día. Y aún quedarían mil cosas por discutir sobre la ética periodística de este medio, pero al menos una quedaría explicada.

  5. En tu artículo pones “Nadie a venido a preguntarnos uno a uno qué” .
    Lo correcto es : ” Nadie ha venido a preguntarnos uno a uno qué”.
    Parece que Marhuenda y tú tenéis algo en común.

    1. No todo el mundo puede presumir de tener tan buena ortografía como el director de un periódico de tirada nacional. Qué orgullosa debe de estar mi mamá.
      No, en serio, ¿no tienes nada más interesante que comentar sobre este tema?

    2. Una errata la puede tener cualquiera. Me parece insustancial tu comentario, ya que no se trata de una corrección, sino de aprovechar una errata para lanzar un comentario un poco insidioso.

  6. Independizada con 19? Jajaja eso no se lo cree ni ella, y menos si no tiene trabajo. Típicas carreras chorreas que os dan tiempo para todo.

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