Blog, Uncategorized

Estimado José Ignacio Wert,

no sé cómo empezar esta carta que usted, claro, jamás leerá. Pero de algún modo hay que empezarla, para ahogar con el papel los sentimientos que de otro modo, expresaré dando dos señoras bofetadas al primer trabajador del Ministerio de Educación que me cruce en esta vida.

No me llame violenta, llámeme frustrada. Como otros tantos estudiantes. Y es que desde ayer, estimado ministro, he admitido que el año que viene dejaré mis estudios. La causa es usted. No soy la única que va a hacerlo. El por qué, se lo detallaré en los siguientes párrafos.

Verá, Wert, mi familia no tiene un duro. Empecé a trabajar a los 16, la mitad del tiempo en negro, y gracias al dinero que yo misma ganaba podía pagar el transporte, la factura del móvil, mi comida, la Escuela de Idiomas… las matrículas, por suerte, siempre fueron gratuitas, pues recibí becas del gobierno cuando comencé la universidad. En mi provincia los libros son gratuitos en la ESO; más adelante me pagó alguno mi madre con mucho esfuerzo, otros me los prestaron muy amablemente mis profesores, y otros, al no poder conseguirlos… bueno, milagros he tenido que hacer para aprobar esas asignaturas. Milagros.

Estudio dos carreras, porque amo ambas. Y digo amo. Porque adoro esos libros, porque daría cualquier cosa por poder pagarlos todos y guardarlos para releerlos, porque soy plenamente feliz en esas clases, porque mi día favorito del año es aquel en el que empiezan los exámenes. Por desgracia, no puedo ir siempre a la universidad, ni puedo pagar los libros, ni siquiera puedo ir muchas veces a los exámenes, porque mi trabajo me lo impide. Si no trabajo no puedo pagar el piso en el que vivo. Y si trabajo, ¡qué desastre! Porque compagino cuatro empleos, y aún así no llego a final de mes. Y no es raro que una noche llegue a casa más allá de las dos de la mañana de la pizzería; me levante a las seis para repartir periódicos, vaya a alguna clase, si me da tiempo; después a la academia en la que doy clases, y luego me dedique a organizar un proyecto de mi ONG, que, en este caso, es remunerado. Los profesores no siempre entienden que el pan que como lo pago yo. Gracias a Bolonia, me han llegado a suspender sin derecho a recuperación siquiera, por haber faltado a un par de clases debido al trabajo. Y no lo entienden, ni les entiendo yo. ¡Qué no daría por poder ir a clase a diario!

Mis libros de este año tienen más de 700 páginas por asignatura. 700 páginas llenas de contenidos que adoro, pero que tengo un tiempo mínimo para estudiar. El año pasado dediqué, de media, menos de 10 horas anuales por asignatura, contando preparación de exámenes y trabajos. Diez horas sacadas de mi tiempo de sueño. Exámenes a los que he asistido sin comer, sin dormir o de empalmada. Agradezco su confianza en mí, señor ministro, al pensar que en estas condiciones pueda sacar más de un 7 de media, pero considero que el milagro es que apruebe. Es más, aunque sacase un 10, ¡esto es Bolonia! ¡He faltado a clase! ¡Castigada con un 5!

Jamás llegaré a la media que quiere usted solicitar a los aspirantes a las becas generales. Tampoco puedo pagar la matrícula. Soy consciente de ello: el año que viene dejo los estudios. Gracias a usted.

Y mire que no me considero tonta. Llámeme narcisista. Pero si tengo 20 años y he estudiado dos modalidades de bachillerato distintas, un FP de grado medio, hablo tres idiomas aparte del castellano, estoy en mi segundo año de dos carreras distintas y ya voy por tercero de carrera, si trabajo desde los 16, si llevo 3 años dedicándome a la enseñanza en academias privadas; si soy de letras, pero mi trabajo consiste en dar clases de química y matemáticas a hijos de ministros y grandes empresarios; si me dedico a preparar a chavales para Selectividad y para exámenes de acceso a centros de enseñanza privados; si a pesar de la crisis jamás me ha faltado trabajo, si he sabido torear las leyes de Educación para simultanear FP y Bachillerato estando prohibido, si soy capaz de compaginar 4 trabajos, dos carreras y voluntariado; si he corregido a trabajadores de su propio Ministerio en lo referente a leyes de educación (que tiene ovarios que me las sepa yo mejor que ellos), si siempre he sabido buscarme las cosquillas para encontrar becas y trabajos pese a que nadie me ha enseñado… Pues hombre, tonta no me considero, no. Aprovecharía las becas tanto, o más, que cualquier persona con una renta algo superior, por mucha mejor nota que tenga.

No tengo para pagar los libros. No puedo ir a los exámenes. No puedo pagar las gafas que necesito para leer y no veo la pizzara. Pero si tuviese los medios, me comería el mundo. Sin tenerlos, fíjese todo lo que he hecho ya en esta vida, y eso que apenas le he contado la mitad.

¿Sabe cuánto invertí para estudiar francés en Francia sin beca alguna? 300 euros. Su beca consiste, creo recordar, en 1745. ¿Sabe cuánto tiempo permanecí en este país por ese dinero? 4 meses. Su beca está destinada a 3 semanas. ¿Sabe cuánto aprendí en esta estancia? Lo suficiente para aprobar francés en Selectividad con cerca de un 8, sin haber ido a ninguna academia (por el precio) y habiendo llegado sin ningún conocimiento del idioma. Con las becas de idiomas del anterior gobierno, muy similares a las suyas, aprendí 9 palabras en inglés. ¿Qué le parecen las cuentas?

¿Sabe lo que podría hacer con 1700 euros de beca de idiomas? MILAGROS. No es por faltarle el respeto, pero visto su método para recortar gastos en el Ministerio, creo que de esto entiendo yo más que usted. Yo necesito 300 euros por estudiante para que estudien todo el verano. Será que la pobreza agudiza el ingenio. Pero es estupendo ver cómo usted prefiere mantener las vacaciones pagadas a estudiantes con nota por encima del 7. Seguro que se aprende mucho inglés en las discotecas de Malta.

Que tenga buenas noches, José Ignacio, usted que puede. No deje que el estar echando por tierra los sueños e intereses de miles de estudiantes con mucha valía, pero mucho trabajo, le cause insomnio.

Anuncios

4 thoughts on “Estimado José Ignacio Wert,”

  1. ¡Hola, Elisa!

    He hablado de varios temas relacionados con los idiomas en este blog. Te dejo enlaces:
    https://vivoenunmundodelocos.wordpress.com/2012/04/30/inmersion-linguistica-de-la-uimp/
    https://vivoenunmundodelocos.wordpress.com/2013/01/29/experiencias-de-una-au-pair/
    https://vivoenunmundodelocos.wordpress.com/2012/11/19/como-viajar-sin-tener-un-duro/

    Si quieres más información no dudes en preguntar, estaré encantada de contarte lo que quieras 🙂

    Un saludo!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s